Estoy muy contenta con mi nueva adquisición, de hecho os escribo desde mi nuevo puff precioso.
Nos gusta cenar en la mesita del sofá viendo la tele, pero a mi se me hacía muy incómodo porque odio comer con el estómago doblado, se cae la comida y siempre terminaba con el plato sobre las piernas, por lo que la comida en vez de acabar en el suelo acababa sobre mi ropa. Una cochinada.
Mirando un día la web de Jaima Alkauzar –tienen cosas muy curiosas y me gusta mirarla incluso sin intención de comprar- encontré estos puffs tan baratos. Me gusta tener el salón decorado con un toque étnico, me transmite serenidad y tranquilidad, por lo que estos ornamentados cojincitos son perfectos.
Se pueden comprar en varios colores-morado, rojo, negro, amarillo, azul, verde…- todos ellos combinados con blanco, con tantos colores es imposible no encontrar unos que encajen en tu decoración.
Todos tienen un alto de 20cm. perfecto para una mesita de té normal, de diámetro los míos tienen 40cm. pero también los puedes comprar de 45cm., los pequeños son muy cómodos para nosotros pero supongo que un trasero grande necesitará los grandes.
Cada uno de ellos cuesta 16.52€, muy baratos y con una excelente relación calidad-precio, son mucho mas bonitos en persona una vez están hinchaditos. El diseño es totalmente artesanal con retales de tela forrados. La parte superior tiene unos remates bordados en relieve a juego con los tonos del puff. Los dibujitos dorados son pintados a mano.
Puedes comprarlos aquí: Jaima Alkauzar
El puff se puede rellenar con bolas de poliespán, tiras de papel o como es mi caso con espuma de poliuretano.
La espuma de poliruetano la puedes comprar en planchas o pre-cortada en cuadraditos, supongo que esto en cualquier colchonería o una mercería grande. Yo tenía un colchón viejo de Ikea y en 1 horita mi novio y yo nos dedicamos a cortar trocitos pequeños.
Por su elasticidad se convierte en un material perfecto ya que recupera fácilmente la forma y es muy blandito y flexible. Otro tipo de rellenos serían cómodos al principio pero se deformarían y estropearían y tendrías que terminar por cambiarlos, se puede decir que la vida útil de la espuma de poliuretano es superior a la de los mismos puffs, por lo que los puedes machacar y usar hasta el infinito y nunca tendrás que cambiar el relleno.
- Tenemos la plancha de espuma:
- Comenzamos a cortar trocitos pequeños, para calcular cuantos necesitamos lo hacemos dentro del mismo puff.
- Marcamos el contorno del puff para colocar una plancha entera en la parte superior e inferior y así hacerlo mas firme.
- Ahora lo cortamos, con una cuchilla o bien con un cuchillo muy afilado, no es importante que quede un círculo perfecto ya que al ir dentro de la tela tan comprimido se adapta a la forma. ¡OJO! mucho cuidado de no cortarse.
- Ya podemos pasar a rellenar, ponemos una de las planchas en el fondo del puff, bien colocadita en las costuras para que no quede deforme una vez comprimido. Entre plancha y plancha pondremos los pequeños trocitos.
- Y para terminar ponemos la tapa superior. El truco para que entre tan comprimido, es doblar el círculo a la mitad, como se ve en la foto y aplastando toda la espuma de dentro con las rodillas meterlo de forma perpendicular a la cremallera, luego se va moldeando para que quede centrado apretando siempre con las rodillas para hacer sitio y desdoblando la plancha.
Y ya tenemos nuestros puffs listos para usar.